ENSAYO - Amar a un Torero… Y disfrutar lo que en el guión no está puesto.
Su figura es la de un torero que se esfuerza demasiado. Su imagen en color, contrasta con el semblante frío. Tranquilo para liarse, alegre para vestirse… parece que casi nunca prisa tiene más que para que la corrida empiece cuanto antes. Por: María Ramírez M . Cruzando las rayas del tercio, el ágil caminar evade las flores que hoy adornan el dorado suelo. Se detiene en el centro un segundo. Luego, acelerando el paso, llega al burladero un paso después que los picadores, el pulgar diestro su frente sostiene indicando con leve reverencia el saludo al Presidente. Y así, el tan usado “cambiar la seda por el percal” tiene una dimensión nueva en lo absoluto. Lances al viento. Que lentitud, que ritmo, que gusto, que… ya habrá tiempo de desgranar ovaciones que por liturgia no se rompen en este momento de ensayo, aun las ganas dicten otra cosa, que existen vanidosas y tradicionalistas formas que se han de guardar. El cielo azul, una leve brisa refresca la plaza. Esta ll...