“Carta abierta de la carta abierta, para los que leyeron la carta abierta”

Las redes sociales nos han permitido, a los aficionados al mundo del toreo, presenciar en tiempo real un diálogo entre el Maestro Julián López y el periodista André Viard. Y gracias al fácil acceso al tema, todos han opinado al respecto y yo, no podía quedar atrás. Yo también tengo, una opinión poco importante que manifestar, a raíz del tema.
Cada vez leo a más aficionados cambiar de opinión de un tweet a otro, manifestarse a favor del Juli en uno y decir que André Viard no esta del todo mal en el siguiente.
Tanta información, tanto tránsito de opinión de un segundo a otro, provoca un camino sinuoso, en el que da flojera caminar.
Como la gran figura, actualmente el más, qué es Julián López, merece mi respeto, pero sobretodo mi atención hacia todo lo que tenga que decir dentro y fuera del ruedo.
Y si me pagaran por opinar y desmenuzar la ida y vuelta de: argumentos, opiniones, acusaciones que se han dado entre el periodista André Viard y Julián López, cotizaría tanto que, ya estaría trepada en un avión destino Nimes sin escalas. Pero la realidad es otra, más no por eso dejare de hacerlo.
Y más que esperar aprobación  sobre lo que tengo que decir, espero que mi matiz se entienda como una simple opinión, una opinión humilde, que supongo es diferente a las que pueda emitir cualquier persona que esté enterada del asunto.
Una opinión diferente, a las que de manera radical, han señalado los protagonistas, existe en el colectivo de la afición.
Y empezando por el principio.
La extrañez que el maestro Juli muestra por el ambiente enrarecido en Dax no puede ser efecto de la opinión que haya hecho una persona. En una corrida, el público cambia de un toro a otro. En un toro vibran con un faena honda, sentida, artística, sublime y al siguiente toro, toda la plaza esta en pie gritando: -“torero, torero” ante una faena populachera. Una faena en la que me hace pensar: -“¿Esto le gusta al público?...pues que pena con las visitas”.
Pero yo no soy nadie para darle valor al gusto y sentimiento de los demás. Y usted maestro, tampoco. Usted, más que nadie, sabe lo que valen sus faenas y si el público en Dax, Manizales,  Juriquilla, San Sebastián no lo apreció o no lo valoró, nada puede hacerse ya. Lo bueno sigue siendo bueno aunque nadie lo vea. Y lo malo sigue siendo malo aunque todos lo aprueben.
Y a mi parecer, cada vez son menos los aficionados que confían en sus gustos. Cada vez somos más maleables. Claro esta, que es de sabios reconocer y escuchar y aprender; pero confiando en lo que gusta y emociona.
Pero nosotros como aficionados, tenemos que aprender a distinguir lo que nos gusta, aprender a defender lo que creemos y no tener miedo de expresar nuestra opinión. De nos ser influidos por un puñado de opiniones versadas ante un tema del la tauromaquia en específico.
Maravilloso es que el “diálogo” entre el maestro Julián y el periodista André Viard este propiciando intercambio de opiniones. Que nos esté dando una oportunidad para manifestar nuestra postura.
Y continuando.
No creo que exista como se ha mencionado, “una opinión generalizada” del toro para las figuras. Todas las opiniones sobre el tema valen y todas las opiniones importan y todos estamos en lo correcto.
Para André Viard ¿cuál es el toro mítico? Claro que para no exagerar, como se ha hecho en torno a este tema, tendré que suponer que es un toro que cumpla la edad reglamentaría, un toro armónico, un toro que no esté  manipulado de cornamentas, un toro de “buenas hechuras”. Un toro que embista, un toro que permita el lucimiento, un toro que permita expresar el toreo que se lleva dentro.
Por lo tanto, ese toro no puede ser el mismo para todos. Porque cada torero sabe cuál es el toro que le va a su concepto de tauromaquia. Muchos estarán aún en búsqueda de dicho concepto. Y las figuras por haber triunfado tantas veces y por haberse gustado y por haber emocionado, saben que toro le va a su toreo.
Y si al toro se le engaña sin mentir, con el público esa premisa es inadmisible. Eso lo tengo claro. El torero, la figura,  siempre será clara y directa en mostrar a los asistentes lo que pretende transmitir  con su toreo. Y pondrá todos los elementos que sean necesarios para alcanzarlo cada tarde.
Es además evidente, que el toro varía de plaza a plaza. Y no por categoría o por el conocimiento y exigencia del público; si no, por la simple “personalidad e identidad” de cada foro.
Un día una persona me dijo: -“tu feria, tan populachera y barata”. Pues “mí feria”, la disfruto y la vivo tan intensamente como el torero que viene, por la personalidad y pasión que, en la mayoría de las tardes, se vive en ella.
Y así como disfruto en la plaza de mi ciudad natal, disfruto en la plaza mas grande del mundo, y disfruto en la plaza boutique de México y disfruto en la plaza dónde se dan las corridas mas grandes y serias.
En todas, con diferentes particularidades y especificaciones las disfruto.
Entonces Señor Viard, ¿porque espera que el toro de las figuras sea el mismo en todos lados? Estoy de acuerdo que deberían de probar con más ganadería y no solo con las mismas cinco u ocho que las figuras lidian. Eso se lo apruebo y lo aplaudo.
Hay muchas ganadería que estoy segura, crían el toro para las figuras y nos pasan desapercibidas porque no se lidian en carteles importantes o no se lidian nunca.
Maestro Tomás, Maestro López, Maestro Ponce, Maestro Castella, Maestro Manzanares, Maestro Talavante, Maestro Perera: no se limiten a torear siempre lo mismo. Hagan mas trabajo de campo, más trabajo de campo en ganaderías diferentes y no solo donde ya se sienten como en casa. Les firmo qué se llevarán una grata sorpresa descubriendo nuevos hierros, nuevas embestidas aliadas para su toreo.
Y si no encuentran diferencia en lo que ahora lidian, regresen a lo que ya conocen, a lo que les ayuda a expresarse triunfando. Pero nosotros aficionados ya habremos entendido que se hizo el esfuerzo por buscar novedad.
Siguiendo con el tema. La afirmación que el señor Viard hace de que: “…toro que no corresponde a la imagen mítica que todavía se conserva en el inconsciente colectivo”, me parece un juicio de valor muy arriesgado.
Ese toro mítico fue, ¿el que mato a Manolete?; o ¿el toro blanco que encumbro a Antoñete? ¿Es el toro que destrozo a Adrián Gómez? O ¿El que le abrió la puerta grande a Castella? ¿Es el toro que fue más de 20 veces al caballo a recibir la puya? O ¿el toro que permitió la faena que hizo palmear por bulerías a toda la plaza de Jerez?
Por favor señor Viard, le suplico, le ruego, que a mí, no me incluya en el inconsciente colectivo, porque para mí el toro mítico, creo que no es el mismo que es para usted. Y, ¿sabe qué? Ni usted, ni yo estamos en lo correcto.
Por eso vuelvo a lo mismo.  El toro no puede ser el mismo de una plaza a otra, ni de un cartel a otro. Ahí radica la creatividad de la empresa para rematar los carteles.
La creatividad para armar una feria o un cartel es responsabilidad de la empresa. Si a mi me permitieran armar hoy, el cartel que me gustaría ver, probablemente sería, el mismo cartel que he visto ya en muchas tardes, un cartel que le ha asegurado a la empresa los llenos o casi llenos en la plaza.
Pero eso,  a mí aficionada, me ha privado de ver a otros toreros o a otras ganaderías. Y esa zona de confort en la que me encuentro, me la ha otorgado la empresa. Porque si es lo que me ofrece, es lo que consumo.
Entonces, no se puede cargar en una persona, que se haga y se deshaga a placer. Todos tenemos que participar para ir creando la fiesta que queremos. Ni toda la culpa la tiene las figuras, ni toda la culpa la tiene la empresa, ni toda la culpa la tiene los empresarios, ni toda la culpa la tiene los periodistas.
Todos los involucrados, debemos aportar, con sincera y entregada pasión lo que nos corresponda, para hacer de nuestra amada fiesta lo que queremos en ella.
Yo como aficionada, busco asistir con regularidad a las corridas y no ando buscando como no gastar un peso para hacerlo, sé que la fiesta es cara y cansada y pago gustosa ese tributo.
Sé que la figura que encabeza un cartel, se mentaliza y sale con la responsabilidad que representa estar frente a un público que esta deseoso de gozar; sé que no va a darnos coba.
Sé que los periodistas cumplen con el básico deber de informar la verdad sobre lo que sucede en la plaza y no están manipulando información en beneficio o prejuicio de la fiesta, que las cosas se informan como son.
Sé que los ganaderos que con tanto trabajo y esfuerzo han criado por cuatro años a un toro, no han manipulado las fechas de nacencias para que pasen el reconocimiento.
Sé que las empresas arman con los recursos que cuentan, los mejores carteles que puedan ofrecer y aunque se deje fuera a algunos, siempre se busca hacer la mayor inclusión.
Sé que estoy exagerando. Y podrá parecer que como vulgarmente se dice, “me hago de la vista gorda” por esperar lo mejor.  Pero esa es mi opinión.
Porque hoy vivo y disfruto la fiesta más que ayer. Mi opinión, aunque no sea de su incumbencia, esta basada en que siempre veo lo mejor de la fiesta hoy y que veo el mejor toreo hoy. Y que mañana, será aún mejor.
Y estoy deseosa de vivirlo.
Y mi débil opinión, es tan débil como la que tenga que decir usted. Usted. O usted.
Y mi exagerada opinión, es tan exagerada como la que tenga que expresar usted. Usted. O usted.

@MariquitaRmz

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